Viendo Tu Dolor Dentro del Cuadro Completo
A menudo es difícil ver a Dios obrando por anticipado en nuestras vidas porque estamos demasiado centrados en el hoy. Nos volvemos impacientes porque queremos que nuestra situación cambie ahora mismo. Queremos un milagro — si no hoy, definitivamente esta semana.







¿Cómo puede alguien que ha perdido su trabajo, perdido un cónyuge o miembro de la familia, perdido todo sentido de esperanza para la vida… cómo puede alguien en medio de circunstancias abrumadoras, poseer en su interior una sensación de paz porque Dios no le ha dejado, sino que está trabajando por anticipado en su vida?
Es imposible para un cristiano alguna vez estar sin comunión con Dios. ¿Crees eso? Empiezo este artículo con una declaración tan osada, porque quiero remecerte hacia una reflexión seria. A medida que crecemos en nuestro andar en la gracia, a veces nos encontramos con que tenemos que replantearnos algunas de las cosas que hemos escuchado toda la vida.
La mentira más grande y más peligrosa que mantiene a los cristianos de hoy en cautiverio, se cuenta en la mayoría de las iglesias todos los domingos. La mentira es esta: Tú deberías re-dedicarte a Dios. “¿Por qué sería una mentira decirle a la gente que deben reafirmar su dedicación a Dios?”, podrías preguntar.
Uno de los aspectos más asombrosos de la gracia de Dios es la manera en que hace que el pecado desaparezca del mapa de nuestras vidas. No te equivoques en cuanto a esto; el pecado perdió la batalla con Dios y ahora es un “don nadie” en cuanto a su habilidad para detener Sus propósitos para la vida del cristiano. Para nada.