mentira-225x250Los estudios médicos dieron mal. La enfermedad es terminal y el tiempo corto. Parece que no quedan casi esperanzas de encontrar el tratamiento que alargue lo que ya se ha determinado será una vida corta. El médico consulta a la familia y aunque ya no se estile, deciden no decir toda la verdad al paciente que ignora lo grave de su cuadro, porque ellos determinaron que sus últimos días serían más alegres si desconoce el tiempo de su muerte. ¿Existen las mentiras piadosas? ¿Hay forma de ayudar a alguien ocultando la verdad? ¿Podemos asociarnos a la mentira para hacer la vida de otro menos penosa?

Ella tiene un gran secreto. Su vida familiar depende de que se mantenga oculto y tiene claro que de conocerse su verdad escondida haría mal a mucha gente, incluyéndola. ¿Es mejor para todos mantener una verdad guardada? ¿La mentira ayuda a veces al equilibrio de las cosas que nos rodean? Demasiadas preguntas, pocas respuestas.

Cuando empezamos a vivir empezamos a entrenarnos en el arte de ocultar la verdad, o de esconder nuestros errores. A veces los atajos son más fáciles y corregir nuestros fallidos cambiando de lugar los hechos parece el camino más adecuado.

Pero…  ¿Será esta la forma de conducirse? ¿Qué dirán aquellos a los que les mentimos? ¿Qué diríamos nosotros si fuésemos los que desconocemos el total de la historia? La honestidad tiene un precio tan alto que a veces no todos podemos pagarlo.

La fidelidad en estos tiempos es un tesoro y sólo aquellos que la perdieron saben cuanto cuesta recuperarla. Sin dudas tenemos sólo dos elecciones al enfrentar nuestros pecados. Y aunque intentemos pararnos en el lugar más seguro y gritarle al mundo que no mentimos nunca, esa declaración en sí misma sería una mentira.

Lo importante es aprender a mantenerla al mínimo, darle batalla constantemente para mantener nuestros niveles de hipocresía al mínimo.

Seguro que recuerdas la última vez que mentiste, tal vez fue hace tiempo, o tal vez hoy… que podamos tener la sensibilidad de reconocernos imperfectos en un mundo imperfecto. Qué podamos disculpar rápidamente la mentira de los otros, para que las nuestras sean perdonadas con la misma velocidad. Qué la próxima vez que te sientas tentado a mentir tengas una segunda opción a la mano para no hacerlo y así librarte de sus consecuencias.

Les mentiría si les digo que me fue grato hablar de esto… pero estoy intentando no mentirme más y decir lo que siento… aunque ¡Suene a mentira!